El catálogo acústico temprano de Bob Dylan es uno de los lugares más limpios para empezar como guitarrista principiante. Tres acordes, a veces cuatro. La cejilla en algún punto alto del mástil. Una mano derecha que hace o bien rasgueo constante o bien un Travis-picking que alterna entre bajo y agudos. Las canciones son largas, pero el vocabulario armónico se mantiene pequeño, así que cuando una progresión está en tus dedos puedes tocar la canción entera.
Dónde poner la cejilla para tocar Bob Dylan
El truco con la mayoría de las canciones de Dylan está en la posición de la cejilla. Dylan ponía la cejilla alta para encajar con su registro vocal mientras mantenía las manos en territorio de acordes abiertos. Ese mismo truco es lo que hace su catálogo accesible. Mr. Tambourine Man con cejilla en el tercer traste se convierte en formas Re-Sol-La-Sim que ya conoces. Don’t Think Twice con cejilla en el cuarto se convierte en acordes con forma de Do con un patrón de fingerpicking que vale semanas de práctica por sí mismo.
Knockin’ on Heaven’s Door ya está en este sitio y es la entrada más amable: Sol, Re, Lam y un rasgueo lento sin sorpresas. Cuando esa esté firme, el siguiente paso natural es Blowin’ in the Wind, que introduce el compás de 3/4 sin pedirte ningún acorde nuevo. Los principiantes se saltan el 3/4 porque la mayoría del pop está en 4/4, pero aprender a contar 1-2-3 contra el rasgueo desbloquea toda otra categoría de canciones.
Lo que vale la pena tomar prestado de la forma de tocar de Dylan es cómo usa la armónica como estribillo de la canción. La voz lleva las estrofas; la armónica rellena los huecos entre medias. No necesitas tocar la armónica para llevarte la lección: deja espacio en tu rasgueo para lo que no está. Las canciones necesitan silencios tanto como necesitan notas.